Centro Social en Berrosteguieta - Fachada Sur

Centro Social en Berrosteguieta - Fachada Norte

Centro Social en Berrosteguieta - Interior Sala Multiusos

La idea del proyecto viene determinada por la tipología actual del edificio, de forma rectangular, con su eje mayor en dirección este-oeste, sus fachadas longitudinales con orientación norte y sur, y dividido en tres piezas.

Ante esto, se plantea una división del edificio en tres zonas. La zona intermedia destinada al vestíbulo del edificio, que separa las otras dos, al este núcleo de servicios, aseos, cuartos de instalaciones, cocina y la escalera de acceso a la planta primera, y al oeste la zona de uso del centro.

El vestíbulo será pasante y a doble altura, quedando un acceso al sur que comunique el edificio con el resto de parcela por medio de un porche, por lo que se establece un eje norte-sur que atraviesa y ordena el conjunto.

Esta zona se recrece hacia el exterior con un pequeño volumen en su fachada norte, el cual marca la entrada al inmueble.

Desde este eje central se accede al volumen principal, situado al oeste, y el cual alberga la sala multiusos del centro. Dentro de este volumen también se integra un pequeño almacén de servicio a la sala.

Se plantea la planta baja como el núcleo principal de desarrollo, y por sus actividades el motor de las futuras relaciones sociales que pretende potenciar la rehabilitación de este inmueble.

La planta primera, por el contrario, responde al uso de almacén, servidor del uso principal y por tanto secundario al establecer el orden.

Y por ultimo la actual zona de porche, al este del edificio existente, se tratará como un pequeño frontón aprovechando el muro existente de la cara norte.

En cuanto a sus fachadas, se pretende proteger el edificio en su orientación norte, abriendo solamente los huecos necesarios para la iluminación de la sala multiusos, quedando una fachada mucho más muraria que el resto. La fachada sur será más permeable, abriéndose grandes ventanas para la iluminación de cada espacio interior, a la vez que se plantea un porche que relacione el uso del edificio con el resto de la parcela.

En todo esto, se ha tratado de hacer de la cubierta la “quinta” fachada, dándole mayor protagonismo, ya que una sola cubierta a dos aguas engloba todo el volumen del edificio. Por esto, y para conseguir este protagonismo, se rompe la imagen de la típica cubierta a dos aguas jugando con la prolongación de sus faldones desde la charnela que crea la cumbrera, generando volúmenes que integran grandes ventanales a modo de lucernarios verticales.

Se usan materiales acordes al entorno rural en el que se ubica a la vez que se incorpora para la cubierta, la gran protagonista, un material menos tradicional como el zinc, que la dota de más planeidad y una línea con carácter más actual.

En las fachadas norte se aprovecharán y renovarán el mampuesto existente elevándolo a la cota necesaria. Para el resto de fachadas se pretende un acabado de monocapa y una zona de paneles de trespa, de aluminio o similar en la zona norte y sur del volumen este.

Se repondrán las esquinas sustituyéndolas por el mismo mampuesto o revistiéndolas en su caso, confiriendo así una imagen más actual del a edificación desde el punto de vista constructivo.