Iglesia Parroquial de San Andrés en Saraso - Condado de Treviño 

Iglesia Parroquial de San Andrés en Saraso - Condado de Treviño - Capiteles del pórtico

La iglesia está formada por una nave rectangular de 17,59 m en el eje Este-Oeste y de 7,55 m en el Norte-Sur. Tiene una sacristía adosada en el lateral izquierdo de la nave y, frente a ésta, en el lateral derecho, la torre del campanario de 4,85 x 3,60 m. Junto a la torre, y contigua a la nave, el edificio cuenta con un anexo a modo de pórtico desde el cual se embarca a la escalera que asciende a la torre campanario, y de esta a la bóveda y a la cubierta. La entrada a la nave desde el pórtico es a través de una puerta de medio punto.

 

El edificio a rehabilitar se trataba de la Iglesia de San Andrés del pueblo de Saraso, perteneciente a la diócesis de Vitoria.

La iglesia está formada por una nave rectangular, dividida en dos y con cabecera recta. Tiene bóvedas de crucería con nervaduras estrelladas y claves decoradas. Las existentes en el presbiterio tienen en relieve a San Andrés y el Tetramorfos, en el primer tramo de la nave tienen símbolos de San Pedro con los atributos del pontificado, en el centro están San Pablo, Santiago, San Bartolomé y San Felipe. Sobre el coro están representadas por rosetas en relieve. La bóveda podría ser de los s. XV y XVI. Los apoyos y sus capiteles están desfigurados, seguramente se destruyeron en parte al construirse la cornisa neoclásica, que corre por la parte superior de los muros.

En la cabecera de la planta existen dos ventanales de medio punto, con doble arquivoltas, cuatro columnas con capiteles decorados con vegetales, y dos cabezas humanas. El retablo obstruye ambos ventanales que solo son visibles desde el exterior del edificio. En el frontis sur, hay un óculo en cuyo centro tiene un vano cuadrado.

El coro, situado en el extremo oeste de la nave, es sencillo con arco rebajado y balaustrada de madera, data de 1832. El retablo, al este, de un solo cuerpo, aprestados en tres calles y el remate. Las calles están separadas por columna de estilo corintias, de fuste estriado. En la calle central está emplazada la imagen de San Andrés en talla del s. XVIII y a ambos lados anaqueles con tablas del s. XVIII representado a los cuatro evangelistas. El remate lo forma el conjunto de un Cristo Crucificado con base de motivos rocalla y en ambos lados dos columnas de estilo corintias. El sagrario del s. XVIII, con pinturas de Cristo Resucitado, San Pedro y San Pablo. Todo el retablo es dorado, mediante el temple sobre oro bruñido y ornamentado al estilo rococó.

En la fachada sur de la nave se encuentra adosada, la torre del campanario, de dimensiones prácticamente cuadradas, y con la sacristía en su planta baja. El remate de los muros de la torre en cubierta, cuenta con una cornisa de piedra.  

Junto a la torre, y contigua a la nave, el edificio cuenta con un anexo, dividido en tres zonas. La central, un pórtico desde donde se accede a la iglesia, a través de la portada, la oeste, la casa parroquial, y en el extremo este, junto a la torre, el punto desde el cual se embarca a la escalera que asciende a la torre campanario, y de esta a la bóveda y a la cubierta.

La portada está ubica en el frontis de la nave con orientación sur, protegida bajo por un porche con arco de medio punto, apoyado en dos pilastras con sendos dentículos, construidos con sillería reutilizadas, posteriormente. En el muro exterior y empotrado en el existen fragmentos de lápidas de procedencia romana con inscripciones en latín. El alero de la portada descansa en canecillos sin ornamentación.

Está formada por cinco arquivoltas apuntadas, decoradas con baquetones, cuadradillos y motivos florales. El tímpano es liso y está formado por tres filas de sillares, y cuenta con una pequeña decoración escultórica en una piedra en forma de T, sobre la clave del arco, con dos ángeles tallados en ella. La fila de sillares inferior, la que corresponde a la escotadura existente, está apoyada sobre dos repisas en forma cabeza de león andrófago y de carátula monstruosa con las manos en la boca abierta.

Bajo una línea corrida de imposta sin decoración, hallamos diez capiteles que se disponen en cuatro escenas a base de dos capiteles fusionados cada una, mas los dos de los extremos, que son simples.

Los dos exteriores representan el martirio en la cruz de San Pedro. El resto se labraron en parejas, mostrando cada uno de ellas una escena. En primer lugar (de izquierda a derecha) una escena de David protegiendo a su ganado, montado sobre un cabrito y haciendo huir a dos fieras. A continuación una escena de lucha entre dos púgiles, mientras dos damas contemplan el lance. En el lado opuesto, una escena de caza, en la que un cazador atraviesa Cobn su lanza un jabalí al que acosan tres perros, y a continuación la aparición de Cristo triunfante a las santas mujeres que portaban tarros para ungir su cuerpo.

 

Los muros de la nave y de la torre están construidos con mampostería, mientras que el volumen anexo, de construcción posterior, cuenta con sillares reutilizados. La cubrición de la nave cuenta con bóvedas realizadas con piedra previas a la cubierta del edificio.

Sobre los muros de la nave, a continuación de las cúpulas, existe un recrecido de piedra caliza de toba, de poco espesor, y pilarcillos de madera que sustentan los durmientes perimetrales. Sobre los durmientes y las tijeras de madera, apoyadas sobre el muro de mampostería a través de zapatas de madera, descansa la estructura de madera de la cubierta. El muro sur del recrecido, donde se une la cubierta del volumen anexo, está formado con adobes.

La cubierta de la nave tiene cuatro aguas, al igual que la de la torre. La edificación anexa cuenta con una cubierta de un solo agua, que evacua hacia el sur, con un entramado estructural de madera apoyada sobre los muros y con tornapuntas en la zona del porche.

Tanto la estructura de madera como las bóvedas se apoyan sobre los muros perimetrales de mampostería, y el entramado estructural de madera del añadido, siendo necesario regularizar su coronación y consolidar algunos paños.

El estado de la cubierta es deficiente, con numerosas tejas rotas y desprendidas, así como movimiento en las piezas de madera que conforman la lata.

Se aprecian desprendimientos de cabrios que crean huecos en los faldones de cubierta, por donde entra el agua de lluvia y la nieve. La bóveda presenta fisuras y grietas acrecentadas en los últimos años cuando la entrada de agua ha sido más copiosa.

Motivo de una actuación reciente se ha enfoscado con mortero de cemento la portada, tapando los sillares y mampuestos desprendidos, de la casa cural, que en algunos casos contaba con inscripciones.

 

Desde el punto de vista funcional, esta actuación ha pretendido rehacer lo antes posible la cubierta de la iglesia, de un modo fiel a las características constructivas y estéticas, y evitar así los daños que pudieran sufrir las bóvedas existentes.

Formalmente, la intervención se basa en la reposición de una cubierta de características similares a la anterior, tanto en la zona de la nave como en la del campanario, el pórtico y la casa cural, manteniéndose el rigor estructural en todo momento y recurriendo a la sustitución de piezas y elementos con materiales afines a los preexistentes, como la estructura de madera y cubrición mediante teja cerámica de color rojo.

Se ha ejecutado una arquitectura sensible con el carácter constructivo tradicional a base de morteros de cal, mamposterías, estructura de madera y teja.