Fachada principal - Vivienda unifamiliar en Armiñón - Álava

Fachada posterior - Vivienda unifamiliar en Armiñón - Álava

El emplazamiento del edificio surge desde una aproximación urbanística a la parcela, el soleamiento y teniendo en cuenta las mejores vistas.

Por ese motivo la disposición de la vivienda orienta las zonas principales al sur y al oeste, y negar la orientación norte, ubicando aquí el garaje y el trastero.

Con el fin de maximizar el espacio interior resultante se crea una vivienda de dos alturas con una cubierta a dos aguas, utilizando en la planta primera la parte central y sur, donde la altura libre lo permite, y dejando espacio a doble altura en el lateral norte.

A la hora de la distribución interior, se opta por separar la zona de noche de la zona de día, situándolas en plantas diferentes. Así pues se sitúan en planta baja el garaje, el salón comedor, la cocina y un dormitorio, a petición del promotor. Por su parte, en planta primera se ubican otros dos dormitorios y un baño así como la habitación principal con vestidor y baño propios.

Se genera un eje vertical de comunicación, en la zona central de la vivienda, con la escalera, la zona de entrada y el distribuidor en L, que organiza las distintas estancias alrededor suyo.

Además se da prioridad, en cuanto a soleamiento y vistas, al espacio más importante de la vivienda, la cocina unida al salón-comedor. Los tres elementos se sitúan en un mismo espacio en forma de L, (dividido por una puerta corredera) tratando de minimizar los espacios para recorridos.

Estos espacios, ubicados en el extremo sur de la vivienda, se prolongan hacia el exterior a través de un porche con las vistas del salón hacia el oeste, zona libre de la parcela, y de la cocina hacia el este, zona de acceso a la parcela.

Los retranqueos de la vivienda en planta, permiten la creación de un porche junto al acceso, sobre el que surge una terraza. Ambos elementos ayudan a enmarcar en acceso y a relacionarlo con la escala humana.

La imagen exterior de la vivienda evoca la arquitectura tradicional de la zona, con la gran cubierta a dos aguas que acoge a todos los espacios, y con el empleo de materiales que armonicen con el entorno, destacando la fachada de mampostería, con zonas altas de ladrillo galletero, y la estructura de madera de la cubierta.

Todo ello, unido al empleo de cargaderos de madera o de teja cerámica para la cubrición, no hacen sino reforzar esa idea de vivienda tradicional adecuada a su entorno, que era una de las premisas impuesta por el promotor.