Vivienda unifamiliar en Entrena - La Rioja

En cuanto a la idea original del proyecto, parte de un estudio de la geometría de la parcela, la orientación de sus límites físicos,  así como del emplazamiento de las piezas vivideras del programa en función del soleamiento que repercutirá en ellas.

De este modo surge una vivienda alargada que se adelanta en la parcela para recibir al visitante, y llevarlo hasta el punto central de entrada donde se plantea un centro de distribución del programa.

Desde aquí, el esquema se divide según la zona de día y zona de noche. La primera y más articulada se desarrolla en planta baja, relacionándose con el entorno a través de grandes ventanales que introducirán al interior el paisaje exterior para formar parte de la decoración interior. Además permitirá disponer de la luz natural como elemento básico de la vivienda. La pieza prismática que forma el salón y el comedor, que interiormente componen un mismo espacio, queda diferenciada en altura mediante un salto de nivel que dividirá los usos.

Cada nivel cuenta con un porche exterior con dos fines diferentes. El primero relacionado con el salón se prevé como un lugar de relax a modo de solarium intermedio. El segundo relacionado con el comedor  y la cocina permitirá dar servicio como comedor exterior, disminuyendo recorridos con los usos servidores.

La relación entre cocina y comedor es circular entorno al patio de luz interior que creará efectos lumínicos en el interior mediante serigrafías, y otra pieza destinada a trastero que confiere privacidad a la cocina.

En cuanto a la cocina, cuenta con un subespacio destinado a comedor, y que se encuadra entre el gran ventanal exterior y el segundo patio de luz, mayor que el anterior del que se pretende que sea un jardín seco, visto también desde el vestíbulo.

Este segundo patio sirve además para sectorizar los dormitorios como elementos más privados del edificio, valiéndose además de una puerta corredera que pueda quedar abierta y ampliar el espacio de vestíbulo, e integrar la escalera que asciende hasta  planta primera.

Es en planta primera donde se proyecta el dormitorio principal, que cuenta a su vez con vestidor, y un aseo propio.

Se plantea un segundo dormitorio que se vale del aseo principal.

El vestíbulo permite el acceso al garaje, con lo que se convierte en un verdadero eje articulador de todo el programa.

El garaje, que comparte el espacio exterior de entrada con el acceso peatonal se prevé para aparcamiento de 2 coches.

El programa se completa en planta baja con una despensa que a su vez da paso a un tendedero, y un taller que no guarda relación con la vivienda para el que se prevé un uso totalmente independiente.

En planta primera se plantea una estructura en peine en la que cada pieza habitacional se manifiesta al exterior en volúmenes independientes, dejando el hueco intermedio para la apertura de los patios de luz propuestos.

En esquema resulta una vivienda en la que las necesidades se resuelven en planta baja, mientras que se permite un crecimiento en planta primera.

Volumétricamente resulta un edificio de 2 alturas que relaja su escala urbana hacia otra  más humana valiéndose de ello para extenderse por el terreno, manifestando al exterior un reflejo de los elementos que podemos encontrar en el interior del edificio.

Para mantener el valor escultural en términos de volumetría se ha optado por una cubierta enrasada con el mismo paño de facha, volando únicamente los aleros y forrando los perímetros con bandeletas de zinc.

Así mismo pensamos en el uso de tres materiales a base de aplacados, ladrillo caravista y monocapas para conseguir los fines que hemos expuesto anteriormente.