Vivienda unifamiliar en Marauri - Condado de Treviño - Vista desde el pueblo

Vivienda unifamiliar en Marauri - Condado de Treviño - Alzado del volumen del salón

En cuanto a la idea principal de la vivienda diremos que parte de un diálogo con el entorno urbano próximo y en una adaptación de las NNSS del Condado de Treviño, que permite ciertas tolerancias tipológicas y constructivas, paradógicamente en el suelo rústico.

 

Por todo esto no sólo se han adoptado las normas referentes a Suelo Rústico Común sino que además nos hemos remitido a la norma de planeamiento urbano referente a edificación Agrupada y Dispersa, que rige el 99% de las construcciones del entorno.

 

A fin de no crear una vivienda en altura que adquiera un marcada presencia en el lugar, se ha optado por una construcción en planta baja que resuelva el programa de forma cómoda y aprovechando el volumen resultante bajo la cubierta para encuadrar el trastero y mejorar el aprovechamiento.

 

Podemos esquematizar la vivienda en base a dos criterios relacionados con cuatro orientaciones contrapuestas dos a dos: en función de los usos y en base a las condiciones climatológicas y de las vistas.

Por la disposición del programa se dividen los dos volúmenes edificatorios de la macla que forma el edificio, entorno a un eje de distribución.

 

El primer volumen que acoge el programa de día, el más noble de la vivienda, se planteaba en inicio con un revestimiento de piedra, mientras que la zona de noche se construiría con materiales cerámicos a base de ladrillo galletero envejecido.

 

La decisión final de la parte promotora se refleja en la solución final, que recurre a un monocapa rojo como terminación sobre un zócalo de aplacado de piedra.

 

Una de las cubiertas se eleva sobre la otra mostrando su importancia y de ella emergen los volúmenes de las chimeneas que dotan al edificio de una nueva dimensión dentro de la escala urbana que lo relaciona con el pueblo.


La fachada de acceso al edificio se caracteriza por el carácter murario que presenta, a fin de resguardarse de los vientos predominantes y de este modo de las inclemencias metereológicas.

De otro modo, la fachada opuesta se abre al paisaje mediante grandes cristaleras en el salón, un porche, o la ventana de dimensiones apaisadas de la habitación principal.

 

El esquema del programa sigue una secuencia en la que la iluminación natural del sol coincide con el uso interior del momento.

Por usos y desde el carácter arquitectónico cabe destacar el salón abierto hasta la cubierta que le dota de dimensiones espaciales acordes con la nobleza de su función.

En la disposición de las habitaciones, la principal adquiere el emplazamiento privilegiado en la que se favorece de las vistas sobre el paisaje.

En cuanto a los huecos, en la fachada noroeste en planta baja, se abren los de habitaciones y aseos, en una secuencia lineal.